9 de noviembre de 2013

TONO

Asentado en un hoyo de arena rojiza, apoyado sobre cajas de munición, sólo.

- Revisión de daños: -grabo para mí- función respiratoria en detrimento, capacidad pulmonar reducida en un cuarenta y dos por ciento; pérdida de masa muscular en el aductor menor, vasto lateral, tensor de fascia lata y bíceps femoral por impacto de metralla; varias herida de bala atravesantes en el abdomen a la altura de la tercera intersección tendinosa, órganos afectados: bazo, estómago y colon transverso; perdida sanguínea de mil doscientos mililitros e incrementando rápidamente. Quemaduras de segundo grado en el antebrazo derecho y de tercer grado en la mano izquierda. Estado general fisiológico en código rojo. Duración de las funciones cerebrales optimas aproximada: veintitrés minutos. Soldado sin recursos médicos. Ateniéndome al código K-101 del protocolo del soldado de rango verde: Ante una muerte de las funciones intelectuales irremediable se permite la dosificación del antídoto al medicamento contra-hormonal. Mediante el poder que el tribunal médico del OCRAM me otorga declaro mi dosificación del Antídoto y por consiguiente, prospera muerte cerebral. Fin de la transmisión.

Desarmo el medicamento, es una pistola inyectora monodosis que contiene en su depósito un fluido translúcido con una ligera tonalidad marrón. Quedan diez minutos. Apunto con precisión al punto de inyección, entre la tercera y cuarta costilla, sobre el corazón. Disparo...

Empiezo a sentir el dolor, grito. Siete minutos.

El dolor se incrementa, siento el rozamiento del uniforme con las heridas de la pierna y grito aun con más fuerza. Siento cada uno de mis cortes, siento el frío excepto en la mano izquierda en donde el no sentir nada me hace gritar aún más. No puedo mover los dedos de los pies y me mantengo en pie con dificultad. Oigo voces, es el idioma enemigo, gritan mi posición.

La recuerdo, recuerdo sus lágrimas, su sonrisa, su perfume, su voz, sus besos acallan el dolor. Llegan la adrenalina y la testosterona. Busco en mi bolsa el transmisor, lloro recordando sus abrazos, sus caricias, sus brillantes ojos verdes, su pasión. Marco su número. Llegan y me apuntan.

TONO. Gritan que me arrodille. TONO. Se ríen de mis compañeros muertos. TONO. Disparan a mi hombro. Dos minutos.

- ¿Hola?
- Eli -Lloro mientras se acerca uno de ellos.
- ¡Sevas!...
- Calla Eli- El soldado grita que me calle y ordena a los demás que me apunten. - ¡TE AMO! -lloro aún más-. Recuérdame en tus brazos por favor, recuérdame en tus labios. No me olvides. Lo eres todo, perdóname. -El soldado me golpea en el abdomen atónito y gimo.
-¿Q...
-TE AMO -grito y lloro. Medio minuto- Adiós Eli. -El soldado alza la mano. Atronan disparos. Tres segundos.
-¿Sevas? -Se oyen risas y palabras extranjeras- ¿!SEVAS¡? ¡Yo te amé tanto..TONO. Se mira al espejo un segundo. TONO. Mira mi foto. TONO. Mira su vientre entre lágrimas. Un TONO la arrodilla y otro la tumba. TONO. Mira al techo y ahora las lágrimas caen de lado. TONO. TONO. TONO...