19 de abril de 2013

En busca de un camino.

La puerta del cementerio, Caspar David Friedrich

No importa el rumbo.
No importa el destino.
No importan ni el futuro
ni las piedras del camino.


Sin temor al abismo
ni hay fronteras ni hay peligro.
Sin temor al olvido
las lágrimas se han perdido.

Yo quiero un sendero
donde sé que si caigo,
te tendré en tus brazos.
Si no me levanto,
te tendré en tus besos
y si en el ocaso
ves que muero,
te tendré en tu llanto.

Quiero saber que allá donde mire
veré en tus ojos el mismo calor que yo siento,
sentiré en tus labios el mismo amor que te tengo
y arderá en tu corazón
la misma pasión
por la que yo muero.

Sea como sea el camino
quiero verte ahí conmigo.