12 de junio de 2012

Poesía Adolescente

Foto de fav.me/d4e5ssd
Suelo ser muy duro conmigo mismo, y como mucha gente, quiero compartir solamente ésa parte de mí a la cual puedo referirme con orgullo. Suelo muy diestramente ocultar todo aquello que no cuadra con la imagen en el espejo y con gracilidad, esconder toda lo sobrante en algún lugar bien profundo aunque accesible.

Hoy sin embargo, he decidido desempolvar mis primeros escritos, los cuales pertenecen a mi adolescencia [sonrisa dubitativa] e intentar no ser demasiado duro conmigo mismo.

N. No encuentro los peores, es muy probable que en un ataque de compasión algún alma caritativa los haya borrado por siempre jamas, de encontrarlos, los subiré [pinky swear].

Éste fue mi primer poema :3, no me acuerdo bien de cuando es exactamente, fue en una clase de inglés, tenía 15 años:

Mis cadenas

Necesito ver su cara,
hablar con ella y
sentir su mirada,
leer en sus ojos,
sus pensamientos de hada.

Pero aunque yo quiero,
en mi yace un infierno
de sentimientos
que me obligan 
a mirar y no tocar.
Y no puedo avanzar
ni un paso más,
no puedo vocalizar
ni una palabra más.
Si van dirigidos a ella.

He de aguantar y esperar
a que esta enfermedad
desaparezca sin más,
porque en mi poder
no está el acabar 
con el sufrimiento
que me provoca 
esta dichosa amistad
que no sabe si mutar,
en amor o en soledad.


Tras escribir el primer poema, comencé a escribir más a menudo, muy forzadamente. Cómo si me sintiera obligado. Éste que pongo a continuación es uno de los peores que conservo. 

Despertar

Ver tu cara me hizo soñar
con un amor imposible
entre tú, yo y el mar
que acaricia sensible
mis tímpanos con su sonar,
mientras la luna llena 
dibuja la figura de tu posar,
y el viento que mueve la arena
interrumpe nuestro mirar
despertándome con maleza.
Situándome en la vida real.


Mi etapa de poesía adolescente termino con un poema que significó mucho para mí.

Último Aullido

El viento susurro aquel verso,
que un lobo dedico a la luna,
un verso que ocultaba un sentimiento,
un llanto mudo en la duda.

Aquel verso perdido en el tiempo,
escrito con lagrimas ocultas
derramadas en secreto,
fue un grito con cordura,
de un corazón sin aliento
de tanto reprimir en la penumbra
aquel doloroso sentimiento.

Por muy innecesariamente dramáticos, emo, cliché y en general cutres que sean, hay algo que tienen que me hace sonreír. Una vez que consigo abstraerme un poco bastante de los aspectos lingüísticos, creo ver algo escondido tras todas esas rimas forzadas: pasión, angustia romántica, un refugio a lo irracional de mi mismo. Me gusta bastante una frase del último poema: "Un grito con cordura de un corazón sin aliento de tanto reprimir en la penumbra aquel doloroso sentimiento". Esa parte de uno que no quiere sufrir, que acorrala aquello que pervierte la estabilidad de nuestras vidas solo por ser difícil, doloroso; encierra con ello también para bien o para mal, al otro yo, el que llora sin razón, ríe sin razón y en la penumbra, desde lo más profundo de la represión, su afán por salir se convierte en la lucha del yo contra yo en la cual exhausto, si aun por un mero segundo la razón baja la guardia buscando rimas o sinónimos, al leer el poema entero siento como que ése sin-razón en mí me sonríe con nostalgia y satisfacción.

Actualización a 21 de Junio del 2012: Estos poemas los 'publicaba' en una página web que se llamaba "Desde el Abismo", la cual se me ha escapado y no puedo encontrar. No ha pasado tiempo ni nada!. Se los enviábamos a Salvatore, un señor muy simpático que los corregía ortográficamente, porque tenía y tengo tela yo, y los metía en imágenes. Estas son las que conservo: Mis Cadenas y Despertar, Último aullido.