domingo 7 de septiembre de 2008

Seremos Juntos

Seremos juntos, estemos lejos o estemos cerca.
Seremos tu y yo, a cada paso, en cada meta.
Seremos igual que ahora: un mismo latir en dos cuerpos,
aquellos para los que no existe el tiempo,
dos manos enlazadas,
sonrisas y lágrimas,
sueños y esperanzas.

Seremos juntos, tu y yo, igual que ahora,
una rosa que con el sol aflora,
aquellos para los que no existe el tiempo:
lobo y luna, siempre eternos.

Porque te amo, porque me amas
y en el fulgor de nuestro amor
aunque se pare el mundo
y se caiga el cielo
SIEMPRE ESTAREMOS JUNTOS
soñando, riendo...

viernes 2 de mayo de 2008

Ais...

Hace ya más diecinueve años que vivo de ilusiones, sueños efímeros que me endulzan la existencia mientras los imagino y se desvanecen tras contactar mínimamente con la realidad. A veces incluso cuando estoy en contacto con la realidad sigo en mi mundo y actúo ante los impulsos como una máquina efectuando rutinas preprogramadas en mi mente. Sueño mientras hablo, sueño mientras como, sueño mientras el revisor me pide el billete, mientras contesto en clase a las preguntas del profesor y mientras la gente me habla de cosas que no me interesan, lo siento.

He muerto ya muchas veces por desilusiones, me topo a menudo con que mis sueños se pintan sobre el asfalto y camino sobre ellos hasta que por una razón u otra, tropiezo y se desvanecen los caminos. Me siento en el suelo y observo a mi alrededor inquieto y desesperanzado cómo difieren mis mundos del real. Por supuesto me repongo, como todos, a base de encontrar nuevos sueños, nuevas esperanzas e ilusiones pero siguen quedando los recuerdos de la realidad, y cuando paso por ése sitio especial, tropiezo de nuevo.

Ais...

Ahora suspiro, porque he vuelto a tropezar, pero ésta vez tropecé contigo. Y por mucho que sé que eres real, por mucho que pueda acariciar tu rostro y besarte, aun dudo si formas parte de la realidad, o de alguno mis mundos perdidos.

Tengo miedo. Sé que la felicidad no son más que los máximos de una función seno y pronto caeré por la pendiente hacia algún mínimo. Ojala no sea así. Por ahora como dice mi gran amigo Kike (Gracias tío, eres grande): "Carpe diem quam minimum credula postero" (Aprovecha el día, no confíes en mañana)...

lunes 21 de abril de 2008

Diluvio pasional

Tras inconmensurables horas de angustia, intentando romper con el alma mi lánguida corteza cárnica, logré cansar mi saciedad y me topé de lleno con el vacío. Sentado sin tener consciencia de mi postura, sin mirar a un punto fijo y sin pensar más que en palabras, que tras tanto repetir, dejaron de ser algo más que palabras, abandoné melancólico a la esperanza. El tiempo me abandona y mis pasos están cada vez más vacíos de dirección. Me siento en mi banco y con los codos apoyados sobre las rodillas y la frente sostenida por las manos lloro sin consuelo por la vida que añoro. A mi vera, una farola indecisa intenta alumbrar lo que la penumbra esconde, solo de entre las sombras persiste a la intermitencia el vestigio de lo que quise ser, reflejado en un lúgubre charquito verde esmeralda. Me fallan los brazos y caigo y me adentro en el verde, y todo es verde. Me hundo y no respiro, caigo y todo es verde. Lloro y mis lagrimas ascienden, grito y mis gritos ascienden, agónico agito las piernas y éstas se desprenden y también ascienden. Explotan mis manos, explotan mis antebrazos, mis bíceps, mis hombros, mi torso, y el verde torna a rojo y el rojo a negro. No veo, y no puedo gritar, y mis lagrimas no salen y de entre mis pasiones, ni una sola trasciende.

lunes 3 de marzo de 2008

Die Leiden des jungen Albert

12 de enero

Querido Wilhelm.
Las cosas por aquí no van muy bien. Mi querida Charlotte es cada día más lejana y cada paso que doy acia ella noto como si la distancia entre nosotros incrementara. Cada día que amanezco a su vera descubro su espalda en vez de su faz y cuando vislumbro su rostro, noto como emana la más feliz de las ternuras hasta que abre sus párpados y me descubre en su triste realidad. No quepo en sus sueños, allí solo está él, el joven Werther. Ese dichoso disfruta de su corazón, disfruta de cada uno de sus pensamientos y consigue despertar en mi querida Charlotte todas y cada una de sus sonrisas. Querido Wilhelm dime quién soy. ¿Soy el malo del cuento?, ¿Acaso soy yo el ser demoníaco que trata de separar a esos jóvenes tórtolos que se desviven el uno por el otro?. No, yo soy el desdichado, yo soy el pobre hombre que muere cada día por ella, que renuncia a todo por poder besarla, que moriría por abrazarla una vez más. Yo soy el ser agónico que ve como las paredes retroceden cada día, veo en sus ojos el vació. Esta mañana vino la sirvienta de Werther a traer una nota para Lotte y cuando se la dio, Oh Wilhelm, deberías de haberla visto: Voló, salió por la ventana su alma y recorrió el firmamento, regreso dejando un rastro de flores y luz, de vida que sus ojos desprendían y llenó el vacío que la lúgubre estancia tenía hacía ya tiempo. Amigo mío, esto ya acabó, soy un cadáver encadenado a la muñeca de mi amada quién corre desesperada detrás de un sueño, soy un obstáculo, soy una desgracia. Yo... Amigo mío, esto ya acabó. Ella le ama, y yo me muero en cada uno de sus suspiros, el la hace feliz y yo... yo muero en cada uno de sus suspiros. Son uno y yo no tengo más que sentarme a observar como la luna va menguando. No hay nada que pueda hacer, todo es negro... Son tan felices... Muero, MUERO. Oh Wilhelm, ¿Quién soy?, Maldito Werther, maldita Lotte mía... Maldito soy yo.
Adiós amigo mío.

viernes 22 de febrero de 2008

TONO

Asentado en un hoyo de arena rojiza, apoyado sobre cajas de munición, sólo.

- Revisión de daños: -grabo para mí- función respiratoria en detrimento, capacidad pulmonar reducida en un cuarenta y dos por ciento; perdida de masa muscular en el adductor menor, vasto lateral, tensor de fascia lata y biceps femoral por impacto de metralla; varias herida de bala atravesantes en el abdomen a la altura de la tercera intersección tendinosa, órganos afectados: bazo, estomago y colon transverso; perdida sanguínea de mil doscientos mililitros. Quemaduras de segundo grado en el antebrazo derecho y de tercer grado en la mano izquierda. Estado general fisiológico en código rojo. Duración de las funciones cerebrales optimas aproximada: veintitrés minutos. Soldado sin recursos médicos. Ateniéndome al código K-101 del protocolo del soldado de rango verde: Ante una muerte de las funciones intelectuales irremediable se permite la dosificación del antídoto al medicamento contra-hormonal. Mediante el poder que el tribunal médico del OCRAM me otorga declaro mi dosificación del Antídoto y por consiguiente, prospera muerte cerebral. Fin de la transmisión.

Desarmo el medicamento, es una pistola inyectora monodosis que contiene en su depósito un fluido translúcido con una ligera tonalidad marrón. Quedan diez minutos. Apunto con precisión al punto de inyección, entre la tercera y cuarta costilla, sobre el corazón. Disparo...

Empiezo a sentir el dolor, grito. Siete minutos.

El dolor se incrementa, siento el rozamiento del uniforme con las heridas de la pierna y grito aun con mas fuerza. Siento cada uno de mis cortes, siento el frío excepto en la mano izquierda en donde el no sentir nada me hace gritar aun más. No puedo mover los dedos de los pies y me mantengo en pie con dificultad. Oigo voces, es el idioma enemigo, gritan mi posición.

La recuerdo, recuerdo sus lagrimas, su sonrisa, su perfume, su voz, sus besos acallan el dolor. Llegan la adrenalina y la testosterona. Busco en mi bolsa el transmisor, lloro recordando sus abrazos, sus caricias, sus brillantes ojos, su pasión. Marco su número. Llegan y me apuntan.

TONO. Gritan que me arrodille. TONO. Se ríen de mis compañeros muertos. TONO. Disparan a mi hombro. Dos minutos.

- ¿Hola?
- Eli -Lloro mientras se acerca uno de ellos.
- ¡Sevas!...
- Calla Eli- El soldado grita que me calle y ordena a los demás que me apunten. - TE AMO, Si... Lo sabes, soy pesado. Te amo -lloro aun más-. Recuérdame en tus brazos por favor, recuerdame en tu labios. No me olvides. Lo eres todo, perdóname. -El soldado me golpea en el abdomen atónito y gimo.
-¿Q...
-TE AMO -grito y lloro. Medio minuto- Adiós Eli. -El soldado alza la mano. Atronan disparos. Tres segundos.
-¿Sevas? -Se oyen risas y palabras extranjeras- ¿!SEVAS¡? ¡Yo te amé..TONO. Se mira al espejo un segundo. TONO. Mira mi foto. TONO. Mira sus lagrimas y su vientre. Un TONO la arrodilla y otro la tumba. TONO. Mira al techo y ahora las lágrimas caen de lado. TONO. TONO. TONO...

domingo 27 de enero de 2008

En busca de un camino.

No importa el rumbo.
No importa el destino.
No importan ni el futuro
ni las piedras del camino.

Sin temor al abismo
ni hay fronteras ni hay peligro.
Sin temor al olvido
las lágrimas se han perdido.

Yo quiero un sendero
donde sé que si caigo,
te tendré en tus brazos.
Si no me levanto,
te tendré en tus besos
y si en el ocaso
ves que muero,
te tendré en tu llanto.

Quiero saber que allá donde mire
veré en tus ojos el mismo calor que yo siento,
sentiré en tus labios el mismo amor que te tengo
y arderá en tu corazón
la misma pasión
por la que yo muero.

Sea como sea el camino
quiero verte ahí conmigo.

Te amo Maryam.

domingo 25 de noviembre de 2007

El jardín de la memoria.

Parece divertido, qué felicidad, qué entusiasmo, qué de sueños. ¡Voy a mi jardín!... Este camino es más estrecho de lo que parecía. Y estos árboles: ¡Qué lacios!. En el fondo de esta fuente donde antes parecían juguetear pececillos de colores lucen ahora débilmente charquitos de lluvia, ¿Dónde está la vida?. La desdibujada piedra ya no transmite dulces historias de amor y justicia, y de los arcos que adornaban los paseos del jardín ya solo quedan esqueletos oxidados de hierro que brillan de cuando en cuando si las nubes se apartan para dejar asomarse al sol. La llovizna oscurece la madera carcomida de los bancos donde antes sentaba a leer. Aun veo en mi recuerdo el azul celeste deslizarse con los niños transportando el rumor de las risas. ¿Dónde está la ternura?. Las grietas en la cerámica del suelo evoca una gran telaraña reinada por la parsimonia, melancolía y soledad... ¿Dónde esta la pasión?. Corro por entre los caminos y no veo sino frialdad en cada uno de los silencios, en cada uno de los vacíos.- ¿Dónde está? -resuena mi voz en cada esquina. Lucía tan bello en el recuerdo..., era tal el esplendor con el que mi memoria te recordaba oh amado rinconcito, que ya no reconozco en ti ni la más ínfima de las emociones vividas antaño. Amor, pasión, orgullo, esperanza, felicidad, impaciencia, entusiasmo, viveza... Las ilusiones se despeñan desde lo alto de mi mirar hacia las resquebrajadas redes de la soledad y junto con las lúgubres gotas de lluvia se desliza con serenidad hacia el alcantarillado.- ¿Dónde estoy? ¡Este no es mi jardín! -Sollozo vehemente arrodillado en el suelo mientras la lluvia se fortalece.- Desdichada felicidad que inundas de bruma los vidrios de mi percepción y tiñes el tedio de la realidad de hermosas, inconexas e irreales maravillas... ¡Sal de mí! Osas amancillar la calma de mis acciones, perturbas el equilibrio de mi bienestar. Oh cielos, ¿Dónde estás?.

Actualizacón:
Éste texto ha sido publicado en el blog oficial de La Espiral Fractal, visualizar.